LA UTOPÍA DE SER ROBIN HOOD

El mes de abril arranca con una noticia política que despierta el escandalo de la incongruencia política. Titulares incandescentes que informan de que Pablo Iglesias ha pedido una indemnización de 5.316 euros mensuales por haber sido vicepresidente. El ex vicepresidente tendrá derecho a la percepción de esta pensión compensatoria mensual, con efectos del mes siguiente en que se produce el cese, y durante un plazo igual al que se hubiera desempeñado el cargo.

Esta noticia ha hecho abrir la caja de Pandora exponiendo la incongruencia política en general, y más concretamente la del diputado de Unidas Podemos. En 2015 en un debate con Albert Rivera que se emitió en el programa Salvados Pablo Iglesias realizó una serie de declaraciones sobre el sueldo de los políticos en España que a día de hoy se transforman en pura hipocresía:

Me parece una cosa vergonzosa. Que un diputado se pueda meter seis mil quinientos euros en la cuenta cuando la mayor parte de los ciudadanos de su país no llegan a mil, me parece una barbaridad”.

“Si la mayor parte de mis ciudadanos están cobrando mil, nosotros tenemos que ser un ejemplo. Y es verdad que eso no soluciona los problemas, pero eso es una actitud. Es una manera de decir, mientras en mi país la mayor parte de la gente no se puede ir de vacaciones y no cobra más de mil euros, yo no puedo cobrar cuatro mil…”

Desde aquí nos preguntamos, señor Pablo Iglesias dónde está esa intención de bajar el sueldo a los políticos y ser un ejemplo para “tus ciudadanos”. Esta claro que el poder nubla las mentes y la del señor vicepresidente no es una excepción. No podemos extrañarnos pues no es la primera vez que sus declaraciones se han visto retratadas por el mismo cuando el dinero llegaba a su cuenta bancaria. Otro ejemplo de la incongruencia moral del ex vicepresidente que puso de manifiesto la poca credibilidad de este y de sus supuestos esfuerzos por hacer a España un país más justo y social fue cuando en 2015 en una entrevista con Ana Rosa Quintana paseaba por Vallecas haciendo la siguiente declaración: “A mí me parece más peligroso el rollo de aislar a alguien, porque entonces no saben lo que pasa fuera. Es decir, este rollo de los políticos que viven en Somosaguas, que viven en chalets, que no saben lo que es coger el transporte público…”. Tres años después de esta declaración Irene Montero y él se compraron un chalet de 600.000 euros en Galapagar.

No entendemos como alguien que apareció en el panorama político como un “Salvador del pueblo”, con todas las claves para cambiar “esta sociedad corrupta” ha podido contradecir todos y cada uno de sus argumentos. Estamos cansados de tanta mentira y de tanta hipocresía en la política, el poder y el dinero parecer ser las llaves maestras de la moral de todos esos políticos que aparecen como claves para el cambio y acaban convirtiéndose en todo aquello contra lo que predicaban. Y es una vergüenza que la mentira sea la clave para llegar a un Gobierno, que los intereses personales acaben siendo la única motivación para tomar decisiones. Necesitamos políticos a los que admirar, y no cuentos infantiles que se acaban tiñendo en novela policiaca. Empecemos a asumir que todo el mundo necesita un sueldo digno para vivir, y que la solución no esta en que un sector deje de ganar más, sino en que los sueldos se dignifiquen y se establezcan ayudas gubernamentales para hacer frente a estas desigualdades. Porque ser Robin Hood, como hemos visto en el señor Pablo Iglesias, es una utopía que nunca se convierte en realidad.

Manuel Serrano Conde

Marina Vidal de Lamor