NI HAY 13 ROUNDS NI SE PUEDE PRORROGAR MÁS EL ESTADO DE ALARMA

NO HAY MÁS MARGEN

· Desde que se declaró el estado alarma, hace aproximadamente 50 largos días, no han faltado voces críticas de juristas autorizados considerando que el estado de alarma no encaja con las limitaciones a la libertad impuestas por el Gobierno, como son particularmente los derechos y libertades de circulación, de reunión y de manifestación que reconocen los artículos 19 y 21 de la Constitución española de 1978 (CE).

Ni que decir tiene que el Gobierno no puede ampararse en el estado de alarma para limitar la libertad de expresión reconocida por el artículo 20, lo que está sucediendo por ejemplo con el control que se hace de las supuestas noticias falsas o bulos en las redes sociales como Whatsapp. La suspensión de este derecho solo esta contemplada en un estado de excepción, según previene el artículo 55 de la CE. Creo que los españoles tenemos suficiente criterio como para determinar qué noticias son falsas y cuáles no y “Papá Estado” no tiene por qué orientarnos a este respecto porque ello es una grave intromisión en la esfera de nuestra libertad.

Pero es que, además, el estado de alarma está pensado para que su duración no exceda más de 15 o 30 días, a lo sumo 45 días, siendo lo habitual que pueda controlarse la situación que motiva su declaración en ese plazo. Por esta razón, la propia Ley que regula este estado juntamente con el de excepción y de sitio, impone que su duración inicial no exceda de 15 días, admitiendo después la prorroga por el Congreso, pero una prórroga razonable y no 8 o 9 prorrogas sucesivas, de 15 días cada una, como se prevé como mínimo en este caso. Es claro, que la tercera prórroga aprobada que expira el próximo 10 de mayo, requerirá una ampliación sucesiva en otras tantas prórrogas más hasta que finalice el plan de “desescalada” a finales de junio (empleando esta palabra tan cursi elegida por el Gobierno que ni siquiera existe en el Diccionario de la RAE). Estamos hablando de un periodo de cómo mínimo tres meses y medio.

Y creo que ha llegado el momento de plantarse, Señores del PP y Ciudadanos. Ustedes se quejan de que el Gobierno no les ha consultado el plan de salida de la crisis sanitaria, que curiosamente a fecha de hoy no está publicado en el BOE. También han manifestado su incomodidad por el hecho de que el Gobierno tampoco les ha consultado previamente ni una sola de las medidas que se han ido aprobando en los sucesivos decretos leyes publicados por el BOE las últimas semanas, siendo el más reciente, el Real decreto ley 16/2020 de 28 de abril de medidas procesales y organizativas para hacer frente al COVID-19 en el ámbito de la administración de Justicia, publicado ayer día 29 de abril. Como medida estrella, este decreto contempla, por ejemplo, la habilitación de los días 11 a 31 de agosto de 2020 como hábiles como si esto pudiera resolver de un plumazo los problemas de retraso de qué adolece nuestra justicia y que amenaza con colapsar, como lo ha hecho el sistema sanitario, ante el previsible aumento de litigiosidad motivada por la actuación arbitraria de este Gobierno. Seamos serios, el verdadero problema de la Justicia es la falta de inversión y medios lo que requiere la creación de más juzgados y mejor dotados, y no ir contra la tradición jurídica que siempre ha visto con buenos ojos el descanso en el mes de agosto, salvo para actuaciones urgentes y penales. Ni eso respetan.

Pues bien, Sres. Diputados, la única vía que les queda si quieren que el Gobierno no les atropelle con sus medidas arbitrarias e injustificadas, ni a ustedes ni a los ciudadanos cuya defensa es su razón de ser, lo que tienen que hacer es no prorrogar más el estado de alarma y exigir de este modo que se sustituya por la declaración de un estado de excepción. La diferencia es fundamental porque mientras que la alarma es decretada por el Gobierno y conocida después por el Congreso, la declaración del estado de excepción exige la previa autorización de la Cámara y esto es suficiente para forzar al Gobierno a consensuar entre todos ustedes una salida pactada y razonada de esta crisis sanitaria. No nos tomen más el pelo.

Es Justicia que pido en Madrid a 30 de abril de 2020

Manuel Serrano Conde · Luchando por el Derecho