CONSPIRACIÓN, PARANOIA Y SEGUNDA GUERRA FRÍA.

La historia secreta detrás del origen de Internet - Infobae

No pretendo ser un iluso. Sé perfectamente que existen estados, poderes y organizaciones que pretenden influir en la política y economía mundiales. Pero creo que los que nos venden tales conspiraciones, en realidad forman parte de otras de las que son o no conscientes. El Mundo actualmente está en guerra. Una segunda guerra fría que enfrenta a países, organizaciones y empresas entre sí. No nos engañemos, no se trata de un enfrentamiento entre ideas políticas más o menos románticas, si no de una lucha por los recursos naturales y económicos. Y como en toda estrategia bélica los aliados se convierten en enemigos o en victimas útiles y, según las circunstancias, retornan de nuevo al estado de aliados.

Creo que es evidente (pudiera ser paranoia) que se están fomentando los extremismos, nacionalismos y separatismos. Unos señalan a Soros, otros a Bill Gates, China es claro candidato, Rusia con Putín a la cabeza, hace manitas con Donald Trump. Un conglomerado de poderes económicos facticos y políticos que de una manera u otra pretenden desestabilizar y ganar en río revuelto. Y el dinero siempre viene de Irán.

Objetivo: destruir los estados nación, la Unión Europea, la OTAN, y Naciones Unidas, o por lo menos controlar estos entes a su gusto y ,así, desmantelar el estado del bienestar europeo, enemigo del sálvese quien pueda que intentan provocar. Pero, ¿cómo? Mediante todo un ejercito bien pagado que inunda las redes sociales e incluso lo medios de comunicación tradicionales con consignas antagónicas que parece que forman dos bandos bien diferenciados, como son la extrema izquierda y la extrema derecha, aunque ambos comparten un mismo patrocinador. La subvención del caos para medios, partidos e instituciones, cómplices, conscientes o no, de la desmembración de los estados y de los sistemas democráticos.

Con la confrontación interna dentro de los estados buscan desestabilizar el sistema de las democracias consolidadas. Los bien pagados llamarán a unos masones, a otros comunistas, a otros neoliberales y a otros fascistas, en un circulo de insultos y reproches sin fin, que pretende socavar a los partidos tradicionales y polarizar a la opinión publica en los extremos.

Los hackers (no en su mayoría), soldados del presente, son los grandes artífices de la política de sus amos. Estos seguidos de una legión de desinformadores, dan rienda suelta a los sueños húmedos de estos gañanes con ínfulas de emperadores globales.

Sólo espero que el sentido común prevalezca.

“Uno se vuelve atrás y se somete al destino, cambia y encuentra paz en la persistencia”.

Carlos Loring Rubio

Jurista